El día a día de los peques después de las vacaciones
PSICOLOGIA INFANTIL

Bueno, estrenamos nuevo año, antes que nada, feliz 2016 a tod@s, y cómo no iba a ser uno de mis propósitos comenzar a publicar cositas que considero interesantes en MI RINCON DE PENSAR.

Este artículo tiene como protagonistas a nuestros peques, a sus papis y mamis, y espero os pueda ayudar un poco a cómo gestionar su vuelta a la rutina después de un periodo sin reglas, como son las vacaciones de navidad. 

Un aspecto que todos los padres nos encontramos con gran dificultad es cómo gestionar la vuelta a la rutina de nuestros hijos/as después de un tiempo en que las normas, los horarios y las reglas , apenas han existido. Es una cuestión dificil dónde emergen muchos aspectos claves en la educación de nuestros pequeños/as, los estilos de crianza, la forma de ser de los propios padres y sobre todo , nuestras costumbres diarias.

No pretendo ser una experta en este contexto, pero si me permitís, me gustaría analizar  aspectos claves que influyen en la educación de nuestros hijos/as, como profesional de la psicología:

- La importancia de poner límites y normas:que los niños/as aprendan a controlar su conducta y a mejorar la convivencia con los demás, necesitan reglas y modelos de comportamiento de sus referentes inmediatos, sus padres, a los que imitan en la mayor parte de sus conductas.

Es en la infancia donde se adquiere la base para el desarrolo de la personalidad, la adquisición de valores, pautas y criterios comportamentales, que posteriormente en la adolescencia y en la adultez, reflejarán la clase de persona que pueda llegar a ser ese pequeño/a al que pretendemos educar, tarea bien compleja.

Es por tanto, que los padres somos el reflejo de lo que nuestros/as hijos/as llegarán a ser en el mañana. No puede ser nuestra absoluta responsabilidad tal hecho, pero sí ejercemos una gran influencia en este aspecto.

Así establecer una serie de normas y límites es una de las principales estrategias educativas que nos permitirán disfruar de un buen ambiente familiar, y al mismo tiempo, aumentar la autoestima de nuestros hijos/as.

Es un modo de transmitirles seguridad y confianza. La hora de la comida, de la siesta, del baño, del paseo, de los deberes, del juego con sus amigos/as, ...influye notablemente en fortalecer el vínculo con sus progenitores, estimulando la seguridad que necesitan para crecer de un modo feliz.

Otro aspecto positivo en el establecimiento de normas,. es que los niños/as aprenden desde muy temprana edad a comportarse según rutinas, es decir, su desarrollo emocional, social y educativo, se interioriza mejor a través de normas, límites, desde que son bebés.

Tan importante como establecer un sistema de normas a seguir, es saber comunicarlas. Es necesario saber expresar lo que queremos transmitir a nuestros hijos/as, desde una perspectiva constructiva y no imperativa, ya que ellos/as aprenderán a actuar igual.

Pero sobre todo, debemos mantener esas normas, no tambalearnos, no buscar excusas para no cumplirlas, se puede intentar negociar algunos aspectos según el comportamiento y eventos que se planteen en nuestro día a día, pero debemos mantenernos firmes, ya que ellos/as absorven todo lo que emana de su entorno, incluso nuestras inseguridades.

Se trata por tanto de guiar a esos seres pequeñitos, a esos trocitos de nuestra vida, de nuestra alma, de nosotros/as mismos/as en su proceso de desarrollo y evolución personal y emocional, asentando las bases de los pilares que consituirán su yo, su esencia en el mañana, ayudarles a ser personas de bien, seguras de sí mismas y fuertes ante los devaneos de la vida. Pero sobre todo ,a ser felices consigo mismos/as.

Algunos consejos a la hora de establecer normas:

Disciplina Positiva: consiste en exponer a los pequeños/as las razones por las que hemos decidido fijar una nueva regla, de un modo conciso y claro. Una vez establecida, explica a tu hijo/a esos motivos de forma positiva y constructiva a través de mensajes cortos y concisos.

Sin contradicciones: es imprescindible consensuar las normas entre los padres, que ambos estén deacuerdo.

Se debe establecer una nueva regla o límite en el momento adecuado: para elloo es imprescindible tener presente la edad de tu hijo/a y la meta que se pretende poner.

Se debe cumplir las reglas, no basta con fijarlas.

Hay que reforzarlos positivamente cuando hacen las cosas bien, no solo reprocharles lo negativo.

No somos colegas de nuestros hijos/as, somos sus padres, no olvides cuál es tu rol y trabaja para tener una buena relación con ellos basada en la confianza y comprensión.

Los niños/as necesitan escuchar el no, pero sobre todo los padres lo han de mantener: según la personalidad de los hijos/as para conseguir sus propósitos, unos negociarán, otros llorarán, otros harán chantaje emocional y otros se enfadarán. Pero no significa no, y cuanto antes lo aprendan, menos problemas tendrán ellos y menos nos darán a nosotros/as.

Ser padres y madres es duro, complejo y a veces frustrancte, sin embargo es la aventura más fascinante y gratificantie que un ser humano puede experimentar, son nuestras raíces, nuestro legado, y nuestra responsabilidad, no lo olvidemos nunca.

En este artículo quiero manifestaros mi interés en compartir con vosotros/as mis preocupaciones , no solo como profesional, sino también como persona, en este calo como madre.

Mis dos pequeñas son mi mundo, mi eje, dónde reside todos mis miedos y mis grandes expectativas, la fuente de mi energía y el bálsamo  de mis heridas. Pero mi gran miedo, mi constante preocupación, mi culpabilización constante.

Pero supongo que todos estos sentimientos e inseguridades son equivalentes para todos los que estamos sumergidos en esta aventura de ser padre/madre. Por eso hay que ser positivos y mirar hacia adelante. Seguiré ayudándote a platear nuevas perspectivas ante los problemas cotidianos que como padres, personas, trabajadores, familiares, hijos, amigos.......nos causa gran ansiedad y miedo. Ánimo, en este camito tan bonito...que en definitiva es la vida.